viernes, 10 de abril de 2015

Entre montañas.

Un día lo presenciaron, lo vieron, quedaron pasmadas. Bebieron cada gota de sangre derramada y lo hicieron con un gesto de amargura, lloraron, gimieron, quedaron desahuciadas. Vieron morir a sus hijos inocentes, vieron como lucharon por ideales y sin más se los arrancaron, le arrancaron la vida.


Siguieron pariendo hijos, el recuerdo les taladra constantemente, mientras con un gesto de sonrisa se entregan sin condición. En el enredado hilo del tiempo cada día que pasa mueren.



-----------------------------------------------------------------------------



En mi infancia aprendí a vagar por las montañas, aprecié cada paisaje y el sombrero blanco que se forma cada madrugada en el Tajumulco, me adoptaron. Me encanta saber que el aire me susurra y me cuenta cuentos, cada vez que las visitaba, bailaba y saltaba de la emoción, ellas me aman al igual que yo.



Luego crecí y aprendí, ya estaba listo para oir más allá de solo cuentos, aprendí a delinear con la cruda realidad de la Historia, entonces en cada paso que daba iba descubriendo lagrimas enterradas entre sus veredas. Con recuerdos de sangre me cuentan todo.



No lo presencie, no lo vi, no bebí gota amarga. Quedé pasmado, lloré, gemí y quedé desahuciado.Los despojaron de ideales, de sus derechos; los mataron.



Un día.

(Todos los problemas apuñalan constantemente, hasta el día de la muerte, de ese día en adelante no tienen más propósito ni existencia).

Un día te despertarás
me verás acostado
-pasmado-
sin un sólo centímetro de oxígeno
con los ojos cerrados.

Entonces te darás cuenta
que pasaste una vida tratando de atormentarme
y ahora en adelante
no tenes sentido ni propósito
estaré en paz y desaparecerán mis demonios
uno a uno
por un agujero negro
cayendo hacia la nada.

El cielo llora mis pesares.

Supliqué y me raspe las rodillas
mientras los fantasmas de la noche hostigan
y mis ojos se vuelven agua
la luna me susurra tiernamente
y las estrellas acarician mi humanidad.

Al traspasar montañas 
el cielo es testigo de mis vigilias
el cielo llora mis pesares.

Llueve

Llueve en mi inmersa imaginación
florece la primavera en el paraje de mi mente
mi corazón palpita al tono de la luna.

Una sonrisa subliminal se dibuja en el aire
y la inocencia de los niños
calma tempestades
estoy en paz con el universo.

Me parece terrible lo absurdo de la monotonía
la rutina es un demonio
y el tiempo viene con una hoz
carcome el alma como un cáncer maligno.