Llueve en mi inmersa imaginación
florece la primavera en el paraje de mi mente
mi corazón palpita al tono de la luna.
Una sonrisa subliminal se dibuja en el aire
y la inocencia de los niños
calma tempestades
estoy en paz con el universo.
Me parece terrible lo absurdo de la monotonía
la rutina es un demonio
y el tiempo viene con una hoz
carcome el alma como un cáncer maligno.
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