Mientras el sol me guiña prediciendo un día prometedor
aún así no lo sea
me es imposible dibujar sonrisas en las nubes.
Si alguien me pregunta de mi día
no es tan productivo como mis noches
donde escarbo mis filosofías.
No sé si son las bombas afuera
o los demonios que retumban en mi cabeza
mientras secreteo con mi almohada y la luna,
teorizando una realidad
tras una existencia contradictoria,
escribimos y luego existimos.
Nadie esta seguro de que forma esta trazado su destino
nadie esta seguro de nada
ni siquiera del mismo oxígeno que respiran.
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