viernes, 29 de agosto de 2014

Así mismo, yo.

Tan ingrato que es el tiempo 
que hoy me envuelve en espejos de miedos, 
mostrando lo que ayer fue mi más temido demonio abstracto, 
hoy se materializa y convierte en realidad.

En lo acumulado de mi juventud, 
que me ha mostrado lo poco que he avanzado,
 lo mucho que he retrocedido como  yaga que carcome la piel, 
como una herida llena de malicia y pudor.

Máquina de tiempo.

Tus ojos húmedos de recuerdos me describen lo grato que fueron esos momentos.
Tu sonrisa subliminal me explica que es muy difícil de creer que toda una vida pasó en un parpadeo.
Tu voz entonando un himno de felicidad me contagia de nostalgia y mi alma desea haber estado ahí.

Cuando la vida realmente se vivía, cuando los valores florecían a merced en la puerta de cada hogar, tu mirada me ha mostrado eso y mucho más.

Alma viajera que has dejado ir con dolor esas épocas maravillosas y has sembrado con amor las lecciones que ha dejado. Muchos se ríen de ti, y pocos sabemos que el tiempo viene tras nosotros con una hoz, cual espíritu maligno que viene a carcomer el alma.

miércoles, 20 de agosto de 2014

Inocencia.

Quisiera quitarte un pedacito de existencia, tomar un día de tu vida para volver a recordar lo que era ser feliz y sencillo. Es que el ser humano nace con esas ganas y necesidad de conquistar el tiempo, llegar a ese lugar el cual creemos que es inalcanzable pero dejamos de ver esas cápsulas de tiempo que nos hacen feliz y que más adelante nos traerán gratas sonrisas.

Veo lo feliz que eres cuando el cielo descarga su cansancio sobre la tierra , y veo que por mucho tiempo esperaste y te basta con solo micro segundos el disfrutar ese momento. Es hermoso recordar lo que esta ya en el olvido, ver esa sonrisa tan sincera y grata que puede iluminar un gran espacio de tiempo.

Duele que sea irónico que vengas a dar alegría a la vida de otros, mientras que pasan los días tu pierdes ese toque que te hace único. Somos tan grandes los seres humanos, que nacemos como seres únicos, pero el tiempo se encarga de hacernos simples usuarios.

Es tan ingrato el tiempo que no recuerdo cuando fue que viví ese época, escondido en lo más profundo de mi subconsciente encontré ese bello recuerdo, el cual no veo con claridad que fue, pero recuerdo que me hizo feliz y me hizo sentirme tan yo.

Veo que no te importa que diga la gente de ti, solo haces lo que tu instinto corazón te indica y así vives cada día como esplendorosos. Alma inocente no te pierdas entre pensamientos egoístas y falsas soluciones, te pido que ese toque único que aún el tiempo no te ha quitado, no dejes que te lo arrebaten y lucha cada día por ello.

Tu sonrisa, tus gritos, tu alegría y hasta tus llantos quisiera que volvieran a mí como un deleite del alma, como el prisionero que espera su escape de ese calabozo que lo tiene hostigado. Robarte un pedacito de inocencia sería como regresar a la vida, vida que cada día que pasa me muero de vivirla.




viernes, 15 de agosto de 2014

Complemento.

Vos que sos mi complemento, a vos que inconscientemente te estuve buscando por mucho tiempo, mi ser decía que no era necesario pero mi alma me lo exigía con gemidos incesables.

Es que por mucho tiempo fuimos tachados como fantasmas, y en efecto lo fuimos, fantasmas que andaban por el mundo vagando sin ningún aparente destino ni final. Sin rumbo fijo creía mi ser que estaba avanzando, sin saber que Dios y el universo conspiraron para que algún día nos llegáramos a encontrar.

El camino hasta aquí fue largo, cargando con penas y pesares que creíamos que estaban aferrados a nosotros, cuando nosotros nos encontrábamos aferrados a ellos. Llegamos a pensar que estábamos condenados a estar solos encerrados en nuestros calabozos.

Y de repente estabas ahí, como alguien desconocido, pero que en lo más profundo de mí sabía que te había conocido, como si en una vida pasada nos presentamos. Y me di cuenta que mi conciencia me recordó lo que no quería recordar, unas cuantas veces atrás me dijeron que no estaba solo, pero mi mente se negó a creerlo. Ahí estabas, alguien con un aire tan familiar, me recordaste a mí, y mi alma saboreó el grato presente y el futuro mejor.

Y en vez de intercambiar cargas, intercambiamos alegrías. Porque más allá de nuestros pesares, nos une el gusto por lo bueno de la vida, el arte, la buena música y el ser felices en medio de tribulaciones.


A vos que sos mi complemento, más que un poco de prosa, te dedico un sentimiento y un aprecio muy grande, un cariño, un amor.

Miradas.

Veo en tus ojos algo que las palabras no pueden retratar, intentas torcer la mirada para que nadie pueda comprender, dices estar bien para engañar a los demás, pero a tu alma no la puedes engañar.

El día que más temía llego a su realidad, por eso dicen que el aferrarse nunca es bueno, pero no es tu culpa, Ser inocente y puro,  si el concepto de amor que tienes no es como el demonio que otros conocemos, es el acto de gratitud más grande que el humano no llega a entender.

Veo en tus ojos el reflejo de una falsa esperanza, con un sabor de amargura, es lo que en estos días han saboreado. Y es que nos duele ya no tener esos dulces ojos entre nosotros, pero recuerda que esa mirada dulce ascendió y ahora es una mirada celestial que nos cuida desde allá arriba.

Te espera un destino diferente a tu presente, date cuenta que aún hay ese sentimiento de humanidad del cuál todos necesitamos.

lunes, 11 de agosto de 2014

Ironía.

Veo algo en ti que se me hace familiar, tus ventanas me muestran algo que deseas ocultar.
¿Qué es lo que pasa contigo alma cansada?, no espero de ti un "me rindo", porque sabemos los demonios que has dejado atrás.
Algo me resulta conocido, tus ojos me muestran esa ironía que tan lejos esta el humano de comprender, tus ojos me muestran esa sed, esa sed y sequía del corazón.
Tus ojos llenos de lágrimas me muestran esa sed del corazón.
Esa ironía que nadie alcanza a comprender, esa ironía que estas a punto de padecer.

Esa sensación.

Tengo la sensación de haberte conocido ya ¿Qué es lo que pasa conmigo? Te veo y te veo lejos.
Venís aquí a recordarme lo que nunca he vivido, lo que mi conciencia me dice que jamás pasó, pero mi subconsciente me pide a gritos que recuerde aquello que es irrecordable.
Es como aquella lucha entre ángeles y demonios, pero en esta ocasión está en tela de juicio quién ganará.
Me niego a creer lo que está pasando, pero en esta vez, como todas las veces caigo rendido, y me dejo llevar moribundo por aquello que las personas denominan AMOR.