Tus ojos húmedos de recuerdos me describen lo grato que fueron esos momentos.
Tu sonrisa subliminal me explica que es muy difícil de creer que toda una vida pasó en un parpadeo.
Tu voz entonando un himno de felicidad me contagia de nostalgia y mi alma desea haber estado ahí.
Cuando la vida realmente se vivía, cuando los valores florecían a merced en la puerta de cada hogar, tu mirada me ha mostrado eso y mucho más.
Alma viajera que has dejado ir con dolor esas épocas maravillosas y has sembrado con amor las lecciones que ha dejado. Muchos se ríen de ti, y pocos sabemos que el tiempo viene tras nosotros con una hoz, cual espíritu maligno que viene a carcomer el alma.
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