Veo en tus ojos algo que las palabras no pueden retratar, intentas torcer la mirada para que nadie pueda comprender, dices estar bien para engañar a los demás, pero a tu alma no la puedes engañar.
El día que más temía llego a su realidad, por eso dicen que el aferrarse nunca es bueno, pero no es tu culpa, Ser inocente y puro, si el concepto de amor que tienes no es como el demonio que otros conocemos, es el acto de gratitud más grande que el humano no llega a entender.
Veo en tus ojos el reflejo de una falsa esperanza, con un sabor de amargura, es lo que en estos días han saboreado. Y es que nos duele ya no tener esos dulces ojos entre nosotros, pero recuerda que esa mirada dulce ascendió y ahora es una mirada celestial que nos cuida desde allá arriba.
Te espera un destino diferente a tu presente, date cuenta que aún hay ese sentimiento de humanidad del cuál todos necesitamos.
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