Delinear tu recuerdo
al compás de mis pesares
y a las notas de un vigía
clavado en la retina
despertando en las horas sueltas
que pasean por la noche.
En mi casa
a través de mi ventana
cae el confeti que lanza la luna sobre la penumbra
figurando tu anatomía en una jugada bélica
donde bailo al ritmo del filo de la noche
que traspasa mi ser hasta el tuétano,
sin alternativas ni rutas de escape
me dejo morir en tus brazos hechos viento
con una caricia abstracta sobre mi faz
tatuando tu nombre en mi mente
recorriendo un ciclo de deja vus.
El masoquismo lo hice rutina y se convirtió en mi sombra
me dejo aniquilar por las ansias
y las dudas que me carcomen
al cuestionarme de tu realidad,
me es igual inyectarme ácido que recordar tu nombre
al ser curado con tu antitóxica presencia
-la gastada metáfora de combatir fuego con fuego-
Así como todo vicio, comenzó con probar poco
te vi flotar en esta galaxia
quise conocer tus ojos,
la única forma de conocer tu mirada
fue dejándome matar por ella.
No hay comentarios:
Publicar un comentario