Oírte mencionar quebranta mis huesos hasta el tuétano y debilita mis músculos, me abstrae a una realidad no virtual tampoco real, como si estuviera en aquel parque que frecuento a fumar marihuana.
No me encuentro en una galaxia desconocida, solamente en un estado no explorado de mi alma; depositando mis fuerzas en tu ser, atracción por tu aura. No existe nada más nefasto que verte a los ojos y debilitarme en ese café claro, nefasto decir que mientras me debilito recobro mis fuerzas.
Taquicardia o sentir tu aroma en el aire cuando pasas, el único símil que encuentro para describir la sensación tan naturalmente perversa. Que mis nervios me traicionen mientras te veo pasar, mientras hablo de vos.
Ni un creativo, pintor o director de cine lograría maquinar esas fantasías nocturnas creadas en mi mente, el sólo recordarme de tu anatomía me transporta a un contextos idealizado, el cuál no quisiera regresar.
Mientras menciono tu nombre, pasan cosas indescriptibles.
No hay comentarios:
Publicar un comentario